Software de gestión en la nube o instalado: ¿cuál le conviene a una pyme?
"¿Qué es mejor: un software de gestión en la nube o uno instalado?"
"¿Qué es mejor: un software de gestión en la nube o uno instalado?"
"¿Qué es mejor: un software de gestión en la nube o uno instalado?" Es una de las preguntas más frecuentes entre las empresas que están valorando integrar un CRM en sus flujos de trabajo. Si tú también te lo estabas preguntando, ¡enhorabuena: este es el artículo que estabas buscando! Pero si lo que buscas es una respuesta única, tenemos que decepcionarte: no existe una solución universal.
La elección depende de numerosos factores, como el tamaño de la empresa, la operativa diaria y el nivel de digitalización que ya se tenga. En este artículo analizamos las diferencias entre un software de gestión en la nube y uno instalado en local (on-premise) para ayudarte a entender qué opción le conviene realmente a tu negocio.
Empecemos por las diferencias básicas: un software de gestión instalado (on-premise) se carga físicamente en un servidor o en un ordenador de la empresa. Este planteamiento exige un mantenimiento periódico, actualizaciones manuales y gestionar las copias de seguridad de forma interna. Aporta mayor estabilidad y se puede usar sin conexión a internet, pero implica costes más altos y mayor complejidad.
Por el contrario, un software de gestión en la nube está alojado en servidores externos y es accesible desde cualquier dispositivo conectado a internet. Basta con introducir las credenciales para conectarse y empezar a trabajar al instante. Esto no significa renunciar a la integración con otras herramientas: gracias a módulos específicos, el sistema cloud conecta con las principales aplicaciones de la empresa, creando un ecosistema digital integrado.
En el modelo en la nube, las actualizaciones son automáticas y continuas, sin parones en el servicio. Todos los usuarios trabajan siempre con la versión más reciente del programa. Con la versión instalada, en cambio, cada actualización se tiene que gestionar a mano, lo que puede provocar interrupciones en el trabajo o problemas de incompatibilidad.
Los datos en la nube se guardan en servidores profesionales equipados con sistemas de protección avanzados y copias de seguridad automáticas. En los programas locales, la responsabilidad del backup y de la protección de los datos recae sobre la propia empresa, que debe encargarse de ello internamente.
El modelo en la nube funciona mediante una cuota mensual o anual que incluye el mantenimiento, las actualizaciones y el soporte técnico. La versión instalada exige una inversión inicial más alta, además de gastos periódicos en actualizaciones, licencias y hardware.
Resumiendo lo visto hasta ahora: la nube reduce la complejidad técnica y libera recursos internos, mientras que el programa instalado solo está indicado para empresas muy estructuradas que cuentan con un departamento de informática propio. Por tanto, para una pequeña o mediana empresa, apostar por un software de gestión en la nube significa ganar en flexibilidad y continuidad operativa:
El software de gestión en la nube TakeOff está diseñado para garantizar la máxima eficiencia y seguridad. Además, te permite trabajar también en modo offline: si el técnico se queda sin cobertura sobre el terreno, no se pierden datos. El sistema guarda automáticamente la información en el dispositivo y la sincroniza en cuanto vuelve a haber red.
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